Idea, Arte e Intercomunicación en Alejandra Mastro

 

Alejandra Mastro es una artista conceptual y multimedia, que a partir de una idea-concepto original y un trabajo intelectual sobre la lógica de esa idea-concepto y las maneras de expresar-comunicarlas, determina los media,  materiales y técnicas: desde distintos recursos en dibujo y pintura no convencionales, hasta  el uso de sus propias fotografías reveladas o digitalizadas, de corte documento-crítica social, que interviene con diferentes técnicas no fotográficas; combina con otras imágenes fotográficas encontradas, otros objetos igualmente encontrados o elaborados para el efecto, e instala sus imágenes fotográficas y objetos, en cajas o soportes  planos transparentes de acrílico, móviles o en armazones de metal, que hacen posible que el espectador-gozador-coautor de la obra, pueda también intervenirla moviendo-cambiando-jugando esas cajas o soportes.

 

En sus obras de imágenes fotográficas y objetos encontrados-intervenidos o elaborados por la misma artista, hay mucho de humor  y juego, pero también de crítica sociocultural desde la perspectiva del arte actual. Sus pequeñas cajas de acrílico que encierran objetos encontrados de todo tipo o pequeñas esculturas de corte entre dadaísta, pop, povera o nuevo realista francés, críticamente replanteados, son como pequeñas urnas de museos arqueológicos, etnológicos o de ciencias naturales. Sus soportes, planos de acrílico que encierran sus fotografías a una y doble cara, y que a veces son giratorios montados sobre estructuras metálicas, son no solo para admirar a distancia, sino para que también el espectador juegue girando las imágenes en sus soportes.

 

Este carácter lúdico en las obras de Alejandra Mastro, es la base de una de sus más logradas. Se trata del ensamble-metálico-fotográfico  Cadáver Exquisito, que alude a los juegos creativos en grupo de los surrealistas, pero desde una perspectiva estéticamente, menos freudiana y más lacaniana con respecto a su fase o “Estadio del espejo” y un  poco también,  con su  concepto de “Transparencia”. Pero el “cadáver” de Mastro es antes que nada una obra de arte, formalmente realizada con dos estructuras metálicas con cinco divisiones cada una, en las cuales se pueden introducir al azar, imágenes prensadas en acrílico en ambas caras, de cinco cuerpos desnudos de hombre y mujer, de diferentes edades, cortadas igualmente en cinco partes. Cualquier combinatoria de las veinte imágenes resultantes, en las cinco divisiones de las dos estructuras metálicas, no son del mismo cuerpo. Se crea así, un juego de figuras masculino-femeninas, híbridas, de gran  impacto visual.

 

Ese carácter abierto, plural, ecléctico, sin “aura” –en el sentido benjaminiano- y dado a múltiples lecturas e interpretaciones, es propio del arte contemporáneo, llamado posmoderno o visto como arte “después del fin del arte” en sentido dantoiano. Alejandra Mastro en esta nueva muestra de trabajos con sus fotomontajes digitales, contrasta imágenes de personajes tipo outsider, marginales  o disfuncionales y en este caso, enfermos mentales recluidos en instituciones que los encierran y maltratan como a criminales. Este aspecto humano apabullante, lo contrasta la artista con otros espacios, ambientes o mundos  que, en cierta manera o simbólicamente, pueden ser otros infiernos. Pero, ese tipo de arte no es solo de denuncia, es fundamentalmente arte logrado, en nuestro contexto y como los textos o los íconos, abierto a otras interpretaciones. En este sentido Alejandra Mastro con su trabajo artístico, hace un arte de la idea. Un arte conceptualmente humano, “inmensamente humano” como diría César Vallejo.

 

Roberto Cabrera Padilla

Licenciado en Arte

Guatemala, Marzo, 2006