OBRA EN VENTA

Se vende por pieza fotografica


 

En un aspecto general mi obra se centra en la preocupación por el ser humano, sus complejidades y su entorno. En esta serie  retomo ese concepto. 

 

Las tecnologías digitales han abierto una nueva visibilidad que alimenta la necesidad de ver omnipresente en la naturaleza humana, y es gracias a esta misma tecnología que el mundo del espectáculo se puede instalar hoy en la intimidad del otro.

 

EL IMPERIO DE LA MIRADA

La pequeña cámara conserva el mismo ángulo, la producción resulta por demás austera... y aún así hay espectáculo.

 

La imagen está ligada a la pulsión del espectador, su necesidad de ver, léase pulsión escópica. Las miradas resultan representadas en la imagen vista, y el resultado de esto es la satisfacción parcial del voyeurismo.


 

El título de esta serie de Alejandra Mastro, El imperio de la mirada, constituye sin duda una cita de El imperio de los sentidos, de Nagisa Oshima (1976) que, a su vez, alude a El imperio de los signos, de Roland Barthes (1970). Estas coincidencias no son inocentes, como nada es inocente en el juego, esencialmente perverso, de la mirada que demarca y sostiene el imperio del arte.

EL IMPERIO DE LO INVISIBLE

Ticio Escobar

29 de junio, 2012; Asunción.

LA MIRADA IMPUNE

Adriana Almada


 

“Entrar sin ser visto en el universo ajeno”. Así resume Alejandra Mastro el sentido de su última exposición, montada en Fundación Migliorisi bajo el sugestivo título de El imperio de la mirada.

En su acepción corriente, la palabra “imperio” hace alusión directa a una forma de organización política en la que un Estado extiende su poder sobre otros. En su raíz latina, significa “mando con autoridad”. Por otra parte, “imperioso” quiere decir urgente, ineludible, aquello que debe irremediablemente ser hecho o cumplido.

           

¿Qué puede significar la palabra “imperio” cuando de una mirada se trata? Ensayemos algunas respuestas.